Los controles antidopaje previos a los Campeonatos del Mundo de Atletismo han alcanzado su nivel más alto antes de la cita de Tokio 2025. Según los datos publicados por la Athletics Integrity Unit (AIU), el número total de pruebas fuera de competición realizadas a los atletas que finalmente compitieron en el Mundial asciende a 6.193, un 49 % más que antes de Londres 2017 y un 12 % más que en Budapest 2023.
El informe analiza las pruebas efectuadas durante los diez meses previos al campeonato, entre el 8 de noviembre de 2024 y el 7 de septiembre de 2025, y se basa exclusivamente en los controles registrados en la plataforma ADAMS de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA). Solo se incluyen los tests realizados a atletas que finalmente participaron en el evento, dejando fuera a deportistas internacionales que no se clasificaron y a atletas de ámbito nacional.
Crecimiento de casi el 50% en menos de una década
El crecimiento de los controles ha sido progresivo a lo largo de los últimos campeonatos mundiales. Antes de Londres 2017 se realizaron 4.146 pruebas fuera de competición, cifra que aumentó a 4.619 en Doha 2019 y a 4.235 en Eugene 2022. El salto más significativo se produjo antes de Budapest 2023, con 5.542 controles, tendencia que se ha consolidado y ampliado de cara a Tokio 2025.
Uno de los datos más relevantes del informe es el papel creciente de las agencias nacionales antidopaje (NADO). En comparación con Londres 2017, las pruebas OOC realizadas por estas agencias han aumentado un 71 %, frente al 22 % de incremento registrado por la propia AIU este 2025. Este refuerzo sugiere una mayor implicación de las estructuras nacionales en la lucha contra el dopaje en fases clave de la preparación de los atletas.
En Tokio 2025 participaron un total de 2.006 atletas, de los cuales 334 finalizaron entre los ocho primeros clasificados en pruebas individuales. El informe revela que el control sobre este grupo fue especialmente intenso: el 84 % de los atletas que terminaron en el Top-8 fueron sometidos a pruebas fuera de competición, frente al 61 % del total de participantes.
Estos datos refuerzan la estrategia de focalizar los controles en los deportistas con mayor potencial competitivo, especialmente en aquellos llamados a disputar finales y medallas. La AIU subraya que el objetivo de este enfoque es proteger la integridad del deporte en el momento más sensible del ciclo competitivo, cuando el riesgo de dopaje puede ser mayor.
El mayor control antidoping de cara un Mundial
El organismo recuerda, no obstante, que las estadísticas dependen de los controles correctamente registrados en ADAMS y que, aunque el sistema ofrece una visión global, los tests no introducidos en la plataforma no aparecen reflejados. Aun así, el volumen de pruebas registradas confirma un endurecimiento sostenido de las políticas antidopaje en el atletismo internacional.
Después de Tokio 2025, la fotografía que dejan los datos es clara: nunca antes tantos atletas habían sido controlados fuera de competición en los meses previos a un Mundial. Una señal inequívoca del mensaje que las autoridades antidopaje quieren trasladar al atletismo de élite: la vigilancia comienza mucho antes de que suene el disparo de salida.
✍️ Alba Cabrera/ Mundo Deportivo





