El atletismo mundial tiene un nuevo nombre llamado a marcar época: Cooper Lutkenhaus. Este joven de apenas 16 años ya ostenta el récord mundial U18 y la mejor marca de secundaria en los 800 metros. Su espectacular tiempo de 1:42.27, logrado en los campeonatos nacionales de Estados Unidos este verano, no solo lo convirtió en el atleta estadounidense más joven en clasificar a unos Mundiales, sino que ahora también lo ha catapultado al profesionalismo de la mano de Nike.
Nacido el 19 de diciembre de 2008, Lutkenhaus está siendo el gran protagonista del deporte universitario en los Estados Unidos a base de récords. Además de su marca histórica en los 800 metros, posee el récord nacional bajo techo de secundaria con 1:46.86, unos tiempos que lo sitúan muy por delante de sus rivales por edad: “Lo que está haciendo Cooper es de otro nivel. Corre un segundo más rápido que el récord universitario, y eso con apenas 16 años”, comentó su padre, George Lutkenhaus. Es por ese motivo que Nike, siempre atenta a los jóvenes talentos, anunció la firma del joven texano convirtiéndolo en el deportista de atletismo más joven de Estados Unidos en integrar su plantilla. La empresa no reveló las cifras del acuerdo, aunque en foros especializados se especula con que podrían superar el millón de dólares.
La decisión de Lutkenhaus de dar el salto al profesionalismo no solamente se debe a que no tenga rival en competiciones de su edad, responde también a cuestiones legales: en Texas, los atletas de secundaria no pueden beneficiarse de contratos por nombre, imagen y semejanza (NIL), lo que impedía al corredor aprovechar su meteórico ascenso.
Pese a la magnitud del contrato, la vida de Lutkenhaus no cambiará en casi nada y continuará asistiendo a Northwest High School, entrenando con su grupo habitual y bajo la dirección de mismo entrenador. Eso sí, ya no podrá competir en el circuito escolar ni universitario: sus rivales a partir de ahora serán profesionales de talla mundial como en el próximo Mundial, en el que hará historia.
Su primer gran desafío vistiendo la indumentaria de su nueva marca será nada menos que los Campeonatos Mundiales de Atletismo de Tokio 2025, donde debutará internacionalmente con la camiseta de Estados Unidos y se convertirá en el más joven en vestir las barras y estrellas en semejante cita.