Lutkenhaus, el prodigio de 17 años hace historia con un oro de leyenda

Mar 23, 2026 | Internacionales

Con sólo 17 años, Cooper Lutkenhaus sigue haciendo historia. El estadounidense ya se había convertido el sábado en el finalista más joven de los 800 metros en un Mundial ‘indoor’. Pero, tras una carrera sin complejos, como si fuera un consumado veterano, la joven estrella agrandó su ya prodigiosa figura al sumar un oro descomunal (1:44.24) con el que se erige en el medallista de menor edad en cualquier prueba en los 42 años de historia de las citas universales bajo techo. Por detrás, el belga Crestan, plata, y el español Mo Attaoui, bronce, le acompañaron en el podio.

Este estudiante de la escuela Secundaria de Northwest (en Justin, Texas), que ya tuvo que pedir permiso para competir el pasado septiembre en el Mundial de Tokio, asombró por primera vez al mundo atlético unas semanas antes con su estratosférica actuación en la final de 800 metros de los ‘trials’ de su país con sólo 16 años. Allí, acabó segundo la prueba, por detrás de Donovan Brazier, con un tiempo de 1:42:27, con el que batió el récord del mundo sub-18 que estableció Kitum en los Juegos Olímpicos de 2012.
A raíz de esta actuación, se convirtió en Tokio en el atleta estadounidense más joven en competir en un Campeonato del Mundo superando el récord de precocidad en el equipo de Mary Cain, que tenía 17 años y 3 meses en la cita de Moscú en 2013. Ni Carl Lewis, que compitió por primera vez en un Mundial en Helsinki’83 con 22 años, o Michael Johnson, que hizo lo propio con 24 años en Tokio’91, habían logrado algo así.

Además, esa marca le valió también un contrato profesional con Nike, por lo que tuvo que renunciar a su elegibilidad con la escuela secundaria en la que estudia. “Poder correr profesionalmente a una edad tan temprana no es muy común, así que estar representado por la mejor marca es muy emocionante”, decía entonces Cooper.

De familia de atletas (su padre, George, es entrenador de atletismo y su madre, Tricia, también fue entrenadora de equipos juveniles, mientras sus hermanos mayores compiten en natación y atletismo universitario), Lutkenhaus había firmado una temporada invernal de ensueño. En febrero, batió el récord del mundo sub-20 de 800 metros ‘indoor’ al correr en 1:44.03, mejorando el anterior registro, que ya tenía 26 años, de 1:44.35. Además, con esta marca se situó como sexto atleta más rápido de la historia en categoría absoluta, por detrás del plusmarquista mundial, Josh Hoey, y Kipketer, Giles, Crestan y Saruni.

Antes de ir a clase, el estadounidense acostumbra a realizar su principal entrenamiento, en el que su trabajo favorito es realizar tres series de 300 metros seguidas de cuatro series de 150 metros. Así trabaja la velocidad también en una prueba que necesita en numerosas ocasiones de esa explosividad final.

Fuente: Diario Marca

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