La presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, es la protagonista total y absoluta de una ola de críticas a nivel mundial tras afirmar que no cree que los atletas olímpicos deban recibir pagos por competir en los Juegos Olímpicos.
“No creo en pagar a los atletas”, declaró Coventry la semana pasada en una entrevista con Sport Nation. “Vengo de un país pequeño, practiqué un deporte que precisamente no remunera bien a sus atletas, y aun así no creo que debamos pagarles por competir en los Juegos Olímpicos”.
Como era de esperar, las reacciones no tardaron en multiplicarse en redes sociales. Campeones olímpicos, poseedores de récords mundiales y aficionados cuestionaron por qué los deportistas no deberían recibir compensación económica mientras los miembros del COI sí perciben salarios elevados.
Actualmente, el modelo de financiamiento de muchos atletas olímpicos depende de organismos deportivos nacionales, patrocinadores privados y, en numerosos casos, del propio bolsillo de los deportistas. Además, los Juegos Olímpicos no pagan directamente a los atletas, ni siquiera a quienes ganan medallas, por lo que las declaraciones de Coventry no han sentado bien en la comunidad olímpica.
“Reciben instalaciones hermosas, villas olímpicas y una experiencia increíble”, señaló Coventry, campeona olímpica de los 200 metros espalda en Atenas 2004. “Y todo eso proviene del dinero que recaudamos”.
Las palabras de Coventry son aún más sorprendentes cuando se estima que percibe un salario anual cercano a los 350.000 dólares, además de una asignación para vivienda. También se informó que, durante el ciclo olímpico 2021-2024, más de 55 millones de dólares fueron destinados a directivos del COI, una cifra superior a los ingresos que varias federaciones deportivas internacionales recibieron del organismo.
Las redes sociales reaccionaron con ironía y dureza. “Yo tampoco creo en los impuestos, pero los pago cada año”, escribió un usuario. Otro añadió: “Yo tampoco creo en pagarle a los presidentes del COI”.
El nadador sudafricano Roland Schoeman, triple medallista olímpico, afirmó que “al COI le encantan los ‘valores olímpicos’, siempre y cuando sean únicamente los atletas quienes tengan que sacrificarse económicamente. Es fácil predicar el sacrificio después de haberse beneficiado uno mismo del sistema mediante patrocinios, influencia, poder político y reconocimiento internacional”.
Las declaraciones de Coventry resurgen además en un momento delicado para el deporte internacional, marcado por el fallido debut de los Enhanced Games, una competición que prometía “cambiar el deporte para siempre”, pero que apenas logró que un atleta superara un récord mundial.
Pese a ello, el torneo apostó fuertemente por los incentivos económicos: ofrecía premios de 250.000 dólares para los ganadores y bonificaciones de un millón de dólares por romper récords mundiales.
Fuente; Mundo Deportivo





