El keniano exposeedor del récord mundial de medio maratón y medallista de bronce de los Juegos de la Commonwealth, Kibiwott Kandie, ha sido sancionado con siete años de suspensión por la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU) tras admitir dos infracciones de las normas antidopaje: negarse a someterse a la toma de muestras y manipular el proceso de control antidopaje.

El atleta keniano, de 30 años, ha sido declarado culpable de infringir la Regla 2.3 del reglamento antidopaje (ADR), relativa a la evasión, negativa o incumplimiento de la obligación de someterse a la recogida de muestras, y la Regla 2.5 ADR, referente a la manipulación o intento de manipulación de cualquier parte del control antidopaje. Inicialmente, se enfrentaba a una sanción de ocho años —cuatro por la infracción de la Regla 2.3 y otros cuatro por manipulación—, pero recibió una reducción de un año por admitir los hechos y aceptar la sanción de forma anticipada.

Kandie, triple vencedor del Medio Maratón de Valencia en 2020, 2022 y 2023, estableció en 2020 el entonces récord mundial de medio maratón con un tiempo de 57:32 minutos. Sigue siendo el tercer corredor más rápido de la historia en la distancia, solo por detrás de Jacob Kiplimo y Yomif Kejelcha. Además, es responsable de dos de las seis mejores marcas de todos los tiempos en medio maratón.

En una muestra de la capacidad investigadora de la AIU, las explicaciones iniciales de Kandie para justificar su negativa a proporcionar una muestra fueron desmontadas tras un análisis forense de su teléfono móvil y de sus registros financieros. Además, la AIU coordinó sus investigaciones con las autoridades kenianas, que confirmaron que algunos documentos presentados por el atleta eran falsos. Tras ser suspendido provisionalmente el 14 de marzo de 2025 por negarse a realizar un control antidopaje, la AIU amplió los cargos el 6 de mayo de 2026 añadiendo la acusación de manipulación del proceso.

«Este caso sirve como recordatorio de que ningún atleta está por encima de las reglas del atletismo. La AIU lleva a cabo un sofisticado programa antidopaje que somete a rigurosos controles a los mejores atletas del mundo, y cuando un deportista rechaza una prueba, pone en riesgo la integridad de nuestro deporte. La AIU dispone de una sólida capacidad forense y llevará a cabo investigaciones exhaustivas para garantizar que finalmente salga a la luz la verdad», declaró Brett Clothier, director de la AIU.

Fuente: Mundo Deportivo