Atletas Olímpicos: Decker-Slaney, la carrera perdida

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En la presente entrega, aparece la sueca Haglund, excelente velocista a nivel europeo; la alemana Claudia Losch, titular en Los Ángeles y asistente a los Juegos de la Amistad; la sudafricana Budd y la estadounidense Decker, protagonista de un gran despliegue mediático en 1984; el australiano Robert de Castella, cuatro veces olímpicos; el italiano Panetta, uno de los últimos ganadores olímpicos, antes la aparición de los corredores africanos, entre otros.

Haglund, culpable o inocente, pero un leyenda sueca

La sueca Linda Haglund no logró una medalla olímpica, fue cuarta en Moscú 1980 (100 metros) y el relevo 4×100 (Haglund, Lena Moller, Ann Louise Skoglund y Helena Pihl) no finalizó. El año 1981 marcó su vida por dos acontecimientos, en el ISTAF de Berlín derroto (11.06w) a dos leyendas del atletismo, la checa Jarmila Kratochvilova (11.18w) y la estadounidense Evelyn Ashford (11.25), pero también fue hallada culpable del uso de doping (esteroides anabolizantes), aunque un tribunal sueco la absolvió, pero un tribunal internacional la suspendió 18 meses, tras lo cual se retiró. Haglund fue miembro de la Academia Sueca de Deportes, recibió la Beca Victoria y perteneció a las Leyendas de 1956, una fraternidad deportiva integrada por deportistas suecos nacidos en 956 (Björn Borg, Ingemar Stenmark, Thomas Wassberg y Frank Andersson).

Losch, las bondades de una campeona olímpica

La alemana Claudia Losch, compitiendo por la parte Federal, tuvo dos incursiones olímpicas, en la primera, en ausencia de las principales balistas del, entonces Bloque Socialista (boicot soviético y sus aliados), se colgó al cuello el título olímpico en Los Ángeles 1984 (2048), mientras que en la segunda, con las mejores balistas del mundo, se ubicó quinta en Seúl 1988 (20.27). Ahora, Claudia tuvo la bondad de asistir en 1984, también a los Juegos de la Amistad (Druzhba, Friendship), eventos organizados por los países socialistas que se habían ausentado de Los Ángeles, pero allí Claudia no tenía nada que perder y tampoco nada que perder, ella era la campeona olímpica y compitió despojada de toda presión, ubicándose séptima. Claudia Losch, quizás no estuvo a la par de sus homologas del otro lado del muro, pero conquistó varias preseas que pueden avalar aquel título en la cita angelina. Ganó el título en el mundial en sala de Budapest 1989, bronce en Indianapolis 1987; a nivel europeo, ganó en Madrid 1986, Budapest 1988 y Glasgow 1990 y fue plata e Gotemburgo 1984 y El Pireo 1985.

Budd, descalza y esfuerzo en vano

La corredora Zola Budd fue todo un fenómeno, (corriendo descalza) allá por 1984, a los 17 años, logro una marca de 15:01.83, que le hubiese significado un récord mundial en 5000 metros, pero Zola había nacido en Bloemfontein, Sudáfrica, nación que estaba excluida, en aquellos momentos, del movimiento deportivo internacional por la práctica del apartheid (segregación racial). En ese propio año “olímpico”, Zola Budd estaba vetada de asistir a Los Ángeles, pero se “abrió” una puerta o mejor expresado, el rotativo británico Daily Mail abrió un portón, persuadiendo a Zola, a solicitar la nacionalidad británica, basándose en que su abuelo era británico. Con el apadrinamiento de ese influyente diario inglés y violentando los trámites legales y plazos establecidos, Zola Budd pasó en tiempo récord de, sudafricana a británica, incluso viviendo en Guildford, garantizando su presencia en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (ver Mary Decker-Slaney). Posterior a Los Ángeles, Budd continuó representando a Gran Bretaña, venciendo en el mundial de Cross Cuontry de Lisboa (1985) e implantó otro récord mundial en 5000 metros, 14:48.07 (Londres), en 1986 logró el récord mundial de 3000 metros en sala, 8:39.79 (Cosford). Una retirada temporal del atletismo en 1988, la llevó de nuevo a Sudáfrica, regresando a las competencias en 1991. En 1992 representando a Sudáfrica asistió a los Juegos Olímpicos de Barcelona, ahora como Zola Pieterse, apellido de casada (Mike Pieterse), pero no pasó la primera ronda (9:07.10). Era el final competitivo de la corredora sudafricana, que corriendo descalza, a los 17 años, impresionó al mundo atlético, pero las controversias que la rodearon lastraron su carrera.

Decker-Slaney, la carrera perdida

La estadounidense Mary Decker-Slaney era la gran favorita para triunfar en los 3000 metros, en la cita de Los Ángeles 1984. Decker se había dado a conocer en los Juegos Panamericanos de San Juan 1979, la avalaban los títulos mundiales en Helsinki 1983, en 1500 y 3000 metros, pero de momento, le apareció una enconada adversaria, la “británica” Zola Budd, cuyo posible enfrentamiento en la final olímpica de los 3000 metros, constituyó uno de los mayores despliegue mediático de la cita angelina. La carrera desencadenó en un fracaso total para ambas corredoras, un tropezón de Mary Decker-Slaney con Zola Budd (corría descalza), que lideraba la prueba, puso el punto final, Decker-Slaney cayó a la pista y no pudo continuar, mientras que Budd perdió el ritmo y terminó séptima. Pasaron cuatro años, mucho tiempo en el atletismo moderno, la Decker-Slaney viajó a Seúl, pero otras eran las favoritas, apenas se ubicó octava (1500 metros) y décima (3000 metros).

Castella, no pudo acceder a la gloria olímpica

El australiano Robert de Castella, apodado Deek, fue el ganador del primer título mundial en la prueba de maratón, Helsinki 1983, corrió en cuatro maratones olímpicos, sin la sonrisa de una medalla, debutó en Moscú 1980 (10°), le siguió Los Ángeles 1984 (5°), luego Seúl 1988 (8°) y terminó en Barcelona 1992 (26°). En Los Ángeles 1984, era el gran favorito, pero el “accidentado” circuito y el calor imperante, lo relegaron al quinto puesto. De Castella estableció la mejor marca mundial para la maratón, con 2:08:18, en Fukuoka, el 6 de diciembre de 1981. En 1983 fue elegido Australiano del Año, también fue condecorado con la Orden del Imperio Británico.

Jong-il, tercer sudcoreano en una final

El sudcoreano Kim Jong-il no logró medallas olímpicas, pero fue el tercer atleta coreano en ubicarse entre los ocho primeros, en las finales del atletismo, al ser octavo en salto de longitud, en Los Ángeles 1984, lo antecedieron, los maratonistas Yoon-Chil Choi, (cuarto, Helsinki 1952) y Chang-Hoo Lee (cuarto, Melbourne 1956). Jong-il logró saltar 8.00 metros, el 12 de agosto de 1988, pero en la cita olímpica celebrada en su tierra, no pudo pasar de 7.70, quedando eliminado.

Panetta, aprovechó la única ocasión

El historial olímpico del italiano Francesco Panetta solo recoge el noveno puesto en los 3000 con obstáculos, en Seúl 1988, pero el nacido en Siderno, Reggio Calabria, se tituló en el mundial celebrado en su tierra, en 1987, siendo el último corredor que logró imponerse, antes de que los kenyanos coparan la cima del podio. Panetta, también logró plata en los 10000 metros, en la cita romana y se tituló en el europeo de Split, en 1990. Retirado desde 1974, labora en la empresa de artículos deportivos Diadora.

Eddy Nápoles Cardoso – Cuba (Especial para Atletismo Peruano)

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