Atletas olímpicos, La persistencia de Caterine Ibargüen

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Con este artículo termina la primera Temporada sobre los Atletas Olímpicos, serie que incluyó a relevantes atletas que brillaron en el concierto olímpico, como Robert Garrett, Forrest Smitson, Eric Liddell, Micheline Ostermeyer, Al Oeter, Bob Hayes, Ron Clarke, Dick Fosbury, Bob Beamon, Alberto Juantorena, Daley Thompson, Carl Lewis, Sergey Bubka, Wilson Kipketer, Hicham El Guerrouj, Fani Halkia, Francoise Mbango-Etone, Usain Bolt y Caterine Ibargüen.

Ukhov, del baloncesto al salto de altura

El saltador ruso Ivan Ukhov tuvo un inicio temprano, en el deporte, pero no en el salto de altura, lo hizo a los siete años en el baloncesto, arrepentido, se fue a probar suerte en el lanzamiento del disco, tampoco le gustó y a los 17 años, se le ocurrió irse hasta el salto de altura. Con 19 años (2005) aparece en el escenario internacional con 2.30, en la siguiente temporada salta 2.33, pero su crecimiento se vio detenido hasta el 2009, cuando salta 2.35, nuevamente hace un paréntesis y en el año olímpico retoma la senda de los incrementos, llegando en esta ocasión a 2.39 metros. Hasta aquí, Ukhov reunió méritos suficientes (saltos) que avalaron su título olímpico en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, lo obtuvo con 2.38 metros. Los más sobresaliente, posterior a Londres fue su salto de 2.41, logrado en Doha, el 9 de mayo de 2014.

Walcott, aterrizó en Londres

Es probable que la mayor sorpresa del atletismo olímpico en Londres 2012, se produjo en el lanzamiento de la jabalina, cuando el trinitario Keshorn Walcott se colgó al cuello la medalla de oro, con un envío de 84.58, pasando sobre jabalinistas con mejores historiales que él, como el noruego Andrea Thorkildsen, (oro olímpico, Atenas y Beijing), el finés Tero Pitkämäki (oro en Osaka), así como el checo Vitezlav Vesely, quien en la ronda eliminatoria envió la jabalina a 88.34, pero en la final no pasó de 83.34 metros. Keshorn Walcott se convirtió en el segundo trinitario con un título olímpico en el atletismo, el primero lo ganó Hasely Crawford en Montreal 1976, en 100 metros. Walcott no se hizo justicia en los dos mundiales posteriores a Londres (Moscú 2013 y Beijing 2015), citas donde no avanzó a la ronda final, pero conquistó bronce en los siguientes Juegos Olímpicos, Río de Janeiro 2016.

Perkovic, un título en dos envíos

La croata Sandra Perkovic viene destacando desde las categorías menores y junior, pero su dominio se acrecentó en la absoluta, con dos títulos mundiales (Moscú 2013 y Londres 2017) y dos olímpicos (Londres 2012 y Río de Janeiro 2016). En la última cita olímpica, tuvo la particularidad de conquistar la medalla de oro, con solo dos lanzamientos válidos, uno en la ronda clasificatoria y otro en la final. El 15 de agosto, durante la ronda clasificatoria, en Río de Janeiro las condiciones climáticas no fueron las idóneas, Perkovic cometió foul en los dos primeros envíos, a punto de quedar eliminada, logró en la última ronda, 64.81, superando la cuota exigida (62.00); situación vivida también por su principal adversaria, la cubana Denia Caballero (x-x-62.94). En la final, al día siguiente, inició con dos nulos, nuevamente al borde de la eliminación, en la tercera ronda logró 69.21, a continuación cometió tres foul, pero ese envío le bastó para su segundo título olímpico.

Ibargüen, perseverancia compensada

La colombiana Caterine Ibargüen inició su carrera deportiva como jugadora de voleibol, pero su futuro no estaba net por medio, con 12 años se traslada a Medellín, donde comienza a transitar por el atletismo, en el saltado de altura, prueba en la que tuvo sus primeros éxitos internacionales (a nivel Sudamericano y Centroamericano y del Caribe), dándose el lujo, incluso, de debutar en esta prueba en Juegos Olímpicos, haciéndolo en Atenas 2004, pero sus 1.85 la dejaron en la ronda eliminatoria. Al año siguiente sigue apostando por el salto de altura, logrando 1.93, marca que le garantizó asistir, sin éxitos, al mundial de Helsinki (1.84). Ibargüen que había llegado hasta aquí de la mano de entrenadores cubanos (Jorge Luis Alfaro y Regla Sandrino), estuvo a punto de abandonar el atletismo, al quedar fuera de los Juegos Olímpicos de Beijing, pero la visión de otro técnico cubano, Ubaldo Duany, le da un segundo aire, este le recomienda centrarse en el salto triple. Sus primeros resultados de envergadura se producen en 2011, con medalla de bronce (14.84) en el mundial de Daegu, el título panamericano en Guadalajara y, tal vez, lo más importante para el futuro, un salto de 14.99 metros. En Londres 2012, sus segundos Juegos Olímpicos, logra medalla de plata, aventaja por un centímetro a la ucraniana Olha Saladuha (14.79), pero cede ante la kazaja Olga Rypakova (14.98). En la ruta a sus terceros Juegos Olímpicos, vence en los mundiales de Moscú y Beijing, finalmente, con alguna presión de la venezolana Yulimar Rojas, conquista el título en Río de Janeiro.

Barrondo, el que busca encuentra

El guatemalteco Erick Barrondo nació en Chiyuc, que lejos estaba de imaginarse en un podio olímpico, cuando abandonó sus estudios de perito contador en San Cristóbal Verapaz, para viajar a Ciudad de Guatemala en busca de trabajo. Con muy suerte, Barrondo se encontró con el entrenador cubano Rigoberto “Makarela” Medina y este le propuso que “trabajara” con él, cuya faena consistió en entrenarse en la marcha deportiva. En los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, su triunfo en los 20 kilómetros constituyó toda una sorpresa y Barrondo pasó de desconocido a héroe nacional. Este resultado (1:21:51) le abrió las puertas a la cita olímpica de Londres 2012. Como ingredientes en la antesala al evento estival, participó en el Campeonato de España en Pontevedra (50 kilómetros) y en la Copa Lugano (20 kilómetros). En Londres el ex-estudiante de contabilidad, solo cedió ante el chino Chen Ding, conquistando la primera medalla (plata) en toda la historia olímpica de Guatemala.

Mekhissi-Banabbad; al asedio de la cima olímpica

El francés de origen argelino Mahiedine Mekhissi-Banabbad es uno de los pocos atletas que en los últimos años ha asediado a los corredores kenyanos en el trono olímpico de los 3000 con obstáculos. El ascenso de Mekhissi fue meteórico, en 2005, con 20 años estaba acreditado en 8:34.45, pero en el año olímpico fijó su cuota personal, en 8:08.95 (Weltklesse de Zürich), previo a Beijing hizo 8:17.37 y en la capital china corrió a la par del kenyano Brimin Kiprop Kipruto (ganador), siendo segundo, pero evitó el 1-2 de los africanos, aventajando a Richard Kipkemboi Mateelong. Cuatro años más tarde, en Londres 2012, volvió a intercalarse entre dos kenyanos, detrás de Ezekiel Kemboi y delante de Abel Kiprop Mutai. En Río de Janeiro asistió a sus terceros Juegos Olímpicos, regresando nuevamente a casa con una medalla, bronce, esta vez, no pudo conservar la segunda plaza, ocupada por el estadounidense Evan Jager. Mahiedine se ha visto envuelto en varias polémicas, como en el europeo de Barcelona 2010, cuando empujó al suelo a la mascota del evento, en 2011, durante el Herculis de Mónaco tuvo una riña con su coterráneo Mehdi Baala; en el europeo de Helsinki 2012, rechazó el obsequio de la mascota, empujándola al suelo, por último, en otro Campeonato de Europa, este en Zürich 2014, al verse ganador se quitó la camiseta antes de arribar a la meta, siendo descalificado.

Eddy Nápoles Cardoso – Cuba (Especial para Atletismo Peruano)

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