Atletas Olímpicos: Paraskevopoulos, imitando al Discóbolo, sin corona

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En esta segunda entrega, aparecen varios de los atletas que prestigiaron con sus actuaciones las competencias atléticas durante las diferentes ediciones de los Juegos Olímpicos, quizás, se citen ahora, algunos menos conocidos y otros con más renombre. En el presente artículo se incluyen, entre otros, el alemán Hoffmann, con participación en varias pruebas, el húngaro-eslovaco Szokolyi, el francés Reichel, sacrificándose por un amigo, el griego Paraskevopoulos imitando a Mirón y el francés Lermusiaux, mucho ruido y solo bronce.

Hoffmann un todo terreno en Atenas

El alemán Fritz Hoffmann participó en los primeros Juegos Olímpicos de la Era Modena, los celebrados en Atenas en 1896, Hoffmann puede considerarse un “todo terreno”, intervino en varias pruebas atléticas, logrando medalla de plata en los 100 metros, el cuarto puesto en los 400 metros, quinto en salto de altura, séptimo en salto triple y octavo en impulsión de la bala. Pero sus conquistas estuvieron reservadas en otra especialidad deportiva, la gimnasia, donde conquistó dos títulos, uno en barras paralelas (equipo), el otro en barra fija (equipo), mientras que logró bronce en escalada de cuerda (individual).

Szokolyi, húngaro o eslovaco

La nacionalidad de Alajos Szokolyi pareciera húngara por el apellido, pero nació en Hronec (Distrito de Brezno), perteneciente actualmente a Eslovaquia. Su familia deambuló por Ipolyság (Sahy), luego Bernece y terminó estudiando en la Universidad Semmelweiss de Budapest, pero esas ciudades pertenecían, en aquel momento, al Reino de Hungría. Szokolyi intervino en Atenas 1896, en los 100 metros, logrando medalla de bronce, junto al estadounidense Francis Lane. Szokolyi tuvo otras actuaciones en Atenas, siendo cuarto en salto triple y abandonó en 110 con vallas

Reichel, sacrificándose por un amigo

El francés Frantz Reichel estuvo presente en Atenas 1896, lo hizo en 400 metros, pero no logró avanzar a la final, mientras que en 110 con vallas, se clasificó para la final, pero Reichel, sacrificó su carrera final por ayudar a su “amigo” Albin Lermusiaux, quien a la misma hora, tomaba parte en la prueba de maratón, lamentablemente Lermusiaux, luego de liderar la carrera hasta el kilómetro 32, tuvo que abandonar, pero tuvo el apoyo de Rechel, quien cuatro años más tarde, conquistó el título olímpico, pero integrando el equipo galo de rugby.

Paraskevopoulos, imitando a Mirón

El griego Panagiotis Paraskevopoulos, al decir de los especialistas locales, era el gran favorito para ganar el lanzamiento del disco en los Juegos Olímpicos de Atenas, en 1896. Según la historia, esta es una prueba que había tenido sus orígenes en la antigua Grecia, haya por el siglo VI antes de Cristo, Paraskevopoulos realizaba sus envíos idealizando los movimientos de la figura del Discóbolo de Mirón, así fue dominando la competencia, hasta que el estadounidense Robert Garrett, con menos estilismo y más fuerza, logró un envío de 29.15 metros, superando al griego Paraskevopoulos (28.95) por 20 centímetros.

Lermusiaux, fue por todo, pero solo logró bronce

El francés Albin Lermusiaux fue un polifacético atleta, que intervino en varia prueba del atletismo; en Atenas 1896 tomó parte en 800 metros, clasificándose para la final, fase donde no se presentó, sí lo hizo en los 1500, liderando la mayor parte de la carrera, pero fue superado por el australiano Teddy Flack y el estadounidense Arthur Blake, logrando el tercer puesto. No conforme, se enroló en la carrera de maratón, prueba que comandó hasta el kilómetro 32, pero tuvo que abandonar. Compitió en el evento de rifle militar a 25 metros, resultados que se desconocen.

Sjöberg, mucho ruido y pocos éxitos

El sueco Henrik Sjöberg agotó todas sus posibilidades en pos de conquistar una medalla, una corona de laurel o un diploma olímpico en Atenas 1896, pero al parecer, solo logró un diploma. En el atletismo, compitió en 100 metros, salto de altura (cuarto), salto de longitud y lanzamiento del disco. También lo hizo en la gimnasia, salto al potro, sin éxitos.

Tufféri, un francés haciéndose el griego

Alexandre Tufféri nació y vivió en Atenas (8 de junio de 1876), pero compitió bajo pabellón francés en la cita de Atenas 1896 y París 1900, en la primera, se ubicó segundo en salto triple (12.70) y cuarto en salto de longitud (5.98), mientras que en la segunda, no le aparecen marcas (salto triple). En 1940, viviendo en Atenas, Tufféri integró un grupo de la Gaullist Party vinculado al movimiento Francia libre fundado por Charles de Gaulle.

Grisel, un todoterreno en Atenas

El francés Alphonse Grisel fue otro de los “todoerrenos” que estuvieron presentes en Atenas 1896, Grisel se ubicó quinto en salto de longitud (5.83), pero no logró disputar las fases finales en, 100, 400 metros y lanzamiento del disco, por si fuera poco, busco la corona de laurel en gimnástica, barras paralelas, pero no aparece entre los premiados.

Prinstein, en la confianza está el peligro

Myer Prinstein fue un atleta estadounidense de origen judío, sus padres eran judíos polaco-rusos que habían emigrado a New York en 1883, asentándose en Siracusa. Prinstein estudió y se licenció en Derecho en la Universidad de Syracuse, fungiendo como capitán del equipo de atletismo de esa entidad universitaria. Su participación olímpica en París 1900 estuvo rodeada de cierta polémica, debido a que la religión que practicaba Myer le impedía competir los domingos, el día de la final del salto de longitud, pero los saltos de la ronda clasificatoria eran válidos para la final, donde Myer iba delante de su paisano Alvin Kraenzlein, resulta que Kraenzlein superó por un centímetro lo realizado previamente por Myer, titulándose campeón olímpico, algunas fuentes citan una agresión a Kraenzlein por parte de Myer, al conocer el resultado, ya que ambos habían “pactado” no participar en la final.

Connolly Hall, un récord para impresionar

El estadounidense David Connolly Hall, nacido en Sherbrooke, Canadá, estuvo presente en los Juegos Olímpicos de París 1900, logrando récord olímpico en las semifinales de 800 metros (1:59.0), pero sus “fuerzas” no le respondieron en la carrera final, fase en la que fue superado por los estadounidenses Alfred Tysoe (2:01.2) y John Cregan (2:03.0), como consuelo le quedó una cuota para el evento, que fue batida cuatro años más tarde por su paisano James Lightbody (1:56.0).

Eddy Nápoles Cardoso – Cuba (Especial para Atletismo Peruano)

 

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