La atleta británica Keely Hodgkinson, vigente campeona olímpica, cumplió con los pronósticos y estableció un nuevo récord del mundo de los 800 metros en pista cubierta, que permaneció hace 24 años. En la séptima parada del Circuito Mundial Oro disputado en Lievin, la inglesa lograba imponerse con un tiempo de 1:54,87 minutos.
Este registro permitió a Hodgkinson (23) convertirse en la primera mujer en la historia que rompe la barrera de los 1:55 minutos. La atleta eslovena Jolanda Ceplak era la poseedora de la anterior mejor plusmarca universal con 1:55,82 que consiguió hace 24 años. El tres de marzo de 2002, en Viena, se disputaba el Europeo de atletismo donde competía Ceplak y consiguió el récord del mundo; en Wigan (Inglaterra) nacía la que sería la futura estrella del atletismo europeo, e incluso mundial.
Hodgkinson ya amenazaba el pasado sábado con romper este récord mundial en los Campeonatos Británicos de atletismo. Se quedó solo a medio segundo de alcanzar la plusmarca de la eslovena. El encuentro de Lievin era el escenario perfecto para que la inglesa se alzara con este logro, y así lo hizo.





