El atletismo Mundial sin su estrella en el 2014, Usain Bolt. Resumen 2014

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Usain-Bolt-ShoesTras sus constantes lesiones, Usain Bolt no estuvo presente todo el año 2014 y retrasó su regreso una y otra vez hasta reducir su temporada a unos discretos 9.98s bajo el techo de Varsovia, una ayuda al relevo 4x100m que ganó los Juegos de la Commonwealth y dos bolos fuera de la pista. Pero hubo otros atletas que nos hicieron olvidar al Rayo Humano, Bolt.

 No faltaron candidatos para tapar esa melancolía. Desde el principio. En dos semanas, la etíope Genzebe Dibaba, hermana pequeña de la gran Tirunesh batió los récords mundiales de 1.500m, 3.000m y las dos millas bajo techo. En verano, inevitablemente aflojó.

Tampoco tardó Renaud Lavillenie en encender la temporada. Escalando desde el profundo invierno por encima de los seis metros, llegó el 15 de febrero y el francés pulverizó en Donetsk ante y en casa de su dueño, Sergei Bubka, el récord mundial de pértiga después de volar sobre los 6,16 metros en un pabellón que el posterior conflicto entre Rusia y Ucrania destrozaría. Luego la ambición le pudo, intentó los 6,21m, se lesionó y se perdió el mundial de pista cubierta de Sopot.

Allí, en Polonia, Estados Unidos arrasó con doce medallas y ocho oros en un mundial sin grandes marcas y con una gran sorpresa: el británico blanco y enjuto Richard Kilty, rey de los 60 metros lisos con 6,49s. Campeón universal a cubierto no resistió la prueba del verano. Sus 10,12s son la 54ª marca en 100 metros, muy lejos de los 9,77s de Justin Gatlin. Una década después de ser campeón olímpico en Atenas y con cuatro años de sanción por dopaje de por medio, el estadounidense corrió más rápido que entonces a los 32, algo sorprendente.

Gatlin dominó la Diamond League, el gran entretenimiento universal de un verano sin mundial. El picante a la competición lo puso el gran duelo del año, Mutaz Essa Barshim frente a Bohdan Bondarenko. El catarí y el ucraniano se enfrentaron en el salto de altura constantemente y sobre grandes alturas. El europeo pasó cinco veces de 2,40m y el asiático cuatro y, aunque Bondarenko intentó con más insistencia los 2,46m, un centímetro más que el récord mundial del año, 2,43m, que ya le sitúan como el segundo mejor de siempre a la espera de que la plusmarca caiga en 2015.

En el otro extremo, la que no encontró rival fue la neozelandesa Valerie Adams, que continuó extendiendo su hegemonía en el lanzamiento de peso. Sus 56 victorias seguidas, que incluyen el Mundial de Sopot, la Diamond y los Juegos de la Commonwealth, le valieron el reconocimiento de la IAAF como mejor atleta de 2014 junto con Lavillenie, algo poco habitual al tratarse de una lanzadora.

A falta de Mundial, dos eventos centraron el verano en el viejo continente. Los Juegos de la Commonwealth confirmaron a la nigeriana Blessing Okagbare como una gran velocista con dos oros en 100 y 200 metros, aunque fueron la velocidad de Jamaica y el fondo de Kenia los que les llevaron a empatar en el medallero con diez oros cada uno.

A Glasgow no llegó Mo Farah, que sí compareció en el Europeo de atletismo de Zúrich en agosto, un paseo para él, que no encontró problemas para adjudicarse los títulos de 5.000 y 10.000 metros sin inmutarse. No fue el único en hacer doblete, porque la heptatleta holandesa Dafne Schippers se reconvirtió en velocista y, como Okagbare, dominó los 100 y los 200 metros. La croata Sandra Perkovic ganó el martillo con un tiro de otra época (71,08m). Sin embargo, el récord mundial del campeonato lo estableció Yohann Diniz en 50 km marcha (3.32.33). Su caminata sobre los raíles del tranvía suponía además uno de los nueve oros de Francia, que solo cedió ante los doce de Gran Bretaña. Rusia naufragó en victorias y Alemania tampoco salió demasiada satisfecha mes y medio después de dominar en Braunschweig el europeo por selecciones nacionales gracias a sus magníficos lanzadores y a sorprendentes victorias en el mediofondo.

De vuelta a Farah, él y Kenenisa Bekele centraron el interés de la primavera con sus debuts en maratón. Mientras el etíope ganaba en París en sus primeros 42.195 metros con 2.05.04, Farah terminó octavo en su casa, en Londres (2.08.21). Luego Bekele preparó mal su segundo asalto en Chicago y tuvo que retirarse, aunque el protagonismo del otoño fue de un keniata, Dennis Kimetto, que acercó un poco más en Berlín, donde sino, al hombre al límite de las dos horas con 2.02.57, nuevo tope mundial.

Otros récords se batieron en Nassau, aunque el hecho de hacerlo en pruebas tan poco habituales como los 4×200 masculinos o los 4×1.500m en ambos sexos les restaron importancia. Los culpables fueron Jamaica y Kenia, dominadores por detrás de Estados Unidos del primer mundial de relevos celebrado en mayo, que en su segunda edición en 2015 también se celebrará en Bahamas.

Fuente: vavel.com

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