Emmanuel Wanyonyi firmó en la Diamond League de Mónaco uno de los récords del mundo más especiales que existen y que se mantenía vigente desde el siglo pasado (1999). El campeón olímpico keniano de 22 años, especialista de los 800m, firmó la plusmarca universal de los 1.000m en el Estadio Luis II con 2’11″83.
Nunca antes se había cubierto esta mítica distancia tan rápido, que incluso rebajó en 0,13 segundos el récord mundial. Wanyonyi demostró que se puede correr a un ritmo infernal. La anterior plusmarca estaba en posesión de su paisano Noah Ngeny 2’11″96, establecida en Rieti (Italia) el 5 de septiembre de 1999.
Wanyonyi llegó a la meta en 2:11.83, Wightman le siguió en 2:12.77 para ascender al quinto puesto en la lista mundial de todos los tiempos y el medallista mundial y olímpico Djamel Sedjati fue tercero en 2:13.94, mientras que los seis primeros bajaron de los 2:15.
La carrera de mil metros, una distancia que no se corre ni en Mundiales ni en Juegos Olímpicos, reunía a grandes nombres del medio fondo y era de las más esperadas de esta cita en el Principado.