La neerlandesa Femke Bol, una de las atletas más laureadas de los últimos años en los 400 y 400 metros vallas, ayer en la reunión de Metz (Francia) de pista cubierta en su nueva distancia, corrió los 800 mts., en una carrera que ganó con récord de su país (1:59.07).
“Parece que va trotando por el parque”, relata el narrador. El debut de Femke Bol en los 800 metros del Mitin indoor de Metz (Francia) era una de las carreras más esperadas de la temporada de pista corta, y el rendimiento de la neerlandesa da lugar a soñar con marcas inolvidables en su paso al mediofondo. Relajada y marcando su propio ritmo, Femke Bol se estrena en las cuatro vueltas con un récord nacional.
Desplazando tan cómoda como en sus mejores 400m, Femke Bol arrancó sin problemas para colocarse tras su liebre en la calle libre, con un correr que dejaba claro que no sufría tanto como sus rivales en las primeras vueltas. Pasado el 200m, en el tercer giro, la neerlandesa decidió no pasarse de optimista y renunciar a seguir de cerca a su liebre, que pretendía marcar un ritmo para bajar de 1:58.
Su paso por el 400m, unos pasos por detrás de su liebre, se puede estimar alrededor de 57 segundos. Ya en solitario, mantuvo la relajación y, sin bracear demasiado en su vuelta definitiva, Femke Bol completó la carrera en 1 minuto, 59 segundos y 7 centésimas. Nuevo récord nacional de Países Bajos y golpe sobre la mesa de cara a su gran objetivo: competir por todo en el Mundial indoor de Torun (Polonia) en marzo.
Las sensaciones son, a la vez, de que tenía más en las piernas, pues la relajación se mantuvo de inicio a fin de la carrera sin la sensación de verla sufrir en un esfuerzo final, y de que no se sintió con la posibilidad de empujar mucho más, pues renunció a atacar la marca que proponía la liebre.
“Estoy encantada de haber podido correr aquí. Creo que ha estado bien. Un poco más largo de lo que suelo hacer, pero me acostumbraré”, resumía la neerlandesa tras su carrera. Esta marca coloca a Bol como la quinta mujer más rápida del mundo este año.
A la doble campeona del mundo de 400m vallas, que ha dejado claro que este cambio de prueba no es un capricho momentáneo, le queda tiempo para seguir completando su cambio de vida y pasar de ser una de las mejores velocistas del planeta a ser una de las mejores mediofondistas. Dos meses para el Mundial de Torun. Siete para el europeo de Birmingham al aire libre. El debut es esperanzador.





