Said Aouita, tras las huellas del “Moro Atómico”

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Los años 80s del siglo XX vivieron un gran auge de corredores de medio fondo, pudieran mencionarse nombres como, los británicos Sebastian Coe, Steve Ovett y Steve Cram, los estadounidenses Sydney Maree, Jim Spivey y Steve Scott, también los españoles José Luis González y José Manuel Abascal, pero en este listado no puede faltar el marroquí Said Aouita, conocido como el “Moro Atómico”.

Aouita nació en Kentira, Marruecos, el 2 de noviembre de 1959 y paso a paso se fue convirtiendo en un mediofondista excepcional, imprescindible al momento de redactar la historia de estas especialidades durante los 80s del pasado siglo. Su primera aparición internacional se produjo, el 11 de julio de 1980, en Grasse, localidad francesa ubicada en los Alpes Marítimos, allí ganó los 800 metros, con 1:47.8 minutos.

El marroquí supo explotar rápidamente sus grandes potencialidades, ya para 1983, era capaz de correr, los 800 metros, en 1:44.38; los 1500 metros, en 3:32.54 y en los 5000 metros, estaba más rezagado (13:39.0), pero, allí también llegaría al estrellato. Para el mundial de Helsinki, Aouita no rehuyó el enfrentamiento con los mejores corredores de 1500 metros y apostó por esta prueba, amparado en su marca de 3:32.54 (Firenze, 8 de junio). El entry incluía a Cram, Ovett, Scott, Maree, González, Abascal, además, el suizo Pierre Déleze, el neozelandés John Walker y el kenyano Mike Boit, pero la carrera transcurrió a un ritmo lento, perjudicial para Aouita y mejor aprovechado por el británico Cram y el estadounidense Scott, que lo dejaron en bronce.

Durante la temporada 1984, Aouita consolidó su dominio, tanto en 1500, como en 5000 metros, liderando el listado de ambas pruebas (3:31.54 y 13:04.78), lo que le permitió elegir en cuál de ellas se presentaría en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, con reales opciones de conquistar el título. Optando por la segunda, era lo más lógico, teniendo presente, que Aouita no poseía la velocidad terminal necesaria para enfrentar a corredores más rápido en esta fase de la carrera. La final de los 5000 metros se corrió a un ritmo rápido, impuesto por el portugués Antonio Leitao, con el marroquí reservándose a sus espaldas, a falta de una vuelta, Aouita atacó y llegó vencedor con 13:05.59, récord olímpico, conquistando su único título olímpico

En la temporada atlética de 1985, el también conocido como “Moro Atómico” consolidó su dominio entre los mediofondistas, adueñándose de los primados mundiales de 1500 metros y 5000 metros. Aunque el 16 de julio, en el Nikaia de Niza, en una promocionada y espectacular carrera, Aouita volvió a ceder ante Steve Cram, en los 1500 metros, pero ambos corredores pasaron sobre el récord mundial de Steve Ovett (3:30.77), Cram, con 3:29.67 y Aouita, con 3:29.71. En la Weltklasse de Zürich, vence a Sebastian Coe, al español Abascal y al kenyano Boit. En el Bislett Games de Oslo mejora por una centésima, los 13:00.41 del británico David Moorcroft en 5000 metros y en el ISTAF de Berlín le responde a Cram, con 3:29.46, nuevo récord mundial.

Entre 1986 y 1987, se rinden ante sus pasos los meetings, ISTAF de Berlín, Golden Gala de Roma, Van Damme de Bruselas, DN Gala de Estocolmo, La Coruña, Rovereto, Citta di Caorle, Bislett Games de Oslo, Will Games de Helsinki, Rieti, Nikaia de Niza y Shizuoka, entre otros. En Oslo hace una aparición triunfal en los 10 mil metros, con 27:26.11. En Roma, la capital italiana fue héroe por partida doble, el 22 de julio, se convirtió en el primer humano en descender de los 13 minutos, con 12:58.39, en los 5000 metros y el 4 de septiembre se coronó campeón mundial, en esta propia prueba. Su única derrota en estos dos años, se debió a una “improvisación”, pero también fue una muestra de sus cualidades, perdió en los 3000 con obstáculos, ante un especialista en la prueba, el italiano Alessandro Lambruschini, la carrera aconteció durante los Juegos del Mediterráneo, en Latakia.

Para 1988, Aouita abandonó el terreno firme, optando por el pantanoso con las miradas puestas en Seúl, cita en la que pretendió realizar un doblete olímpico. Para ello, centró su preparación en los 800 y nuevamente, en 1500 metros, “olvidando” los 5000, donde había sido dueño y señor entre 1984 y 1987. En 800 metros realizó previo a los Juegos Olímpicos, 1:43.86 (ASV de Colonia) y 3:32.69 en 1500 metros (Nikaia de Niza). La campaña olímpica de Aouita fue un rotundo fracaso, comenzando por el desgaste sufrido, al realizar cuatro carreras de 800 metros, en la final, distante de su mejor marca de la temporada, no pudo con el potente remate del kenyano Paul Ereng, tampoco con el brasileño Joaquim Carvalho Cruz, teniendo que conformarse con la presea de bronce, pero en el esfuerzo se resintió una lesión, la que le impidió avanzar más allá de la primera ronda en los 1500 metros (3:42.18). Así terminaban sus sueños olímpicos.

La temporada olímpica marcó el inicio del declive en la carrera atlética de Aouita y la de 1989 fue la despedida al máximo nivel. En el invierno ganó el título mundial de los 3000 metros en sala (Budapest), mientras que en el verano, logró su último récord mundial, el de los 3000 metros, con 7:29.45 minutos, pero en el meeting Expo de Sevilla veía caer el banderín en los 5 mil metros, invicto desde 1979, ante el kenyano Yobes Ondieki. Como recompensa, ganó el Athletissima de Lausana, el APM de Hengelo, la DN Gala de Estocolmo, el BNP Villeneuve d’Ascq, (1500 metros), la Weltklasse de Zürich, el Herculis de Mónaco y el título en la Copa del Mundo de Barcelona, todos en 5000 metros.

Se tomó un descanso en 1990, pero cuando regresó en 1991, sus mejores momentos habían quedado en el pasado, el mejor rendimiento lo logró en el Herculis de Mónaco, con 3:33.28, en 1500 metros, como escolta del argelino Noureddine Morceli, mientras que en 5000 metros, realizó 13:37.95. Asistió al mundial de Tokio en la primera distancia, ubicándose penúltimo (11°), era el final.

Durante sus momentos de esplendor, el Moro Atómico dejó su legado, pues entre 1983 y 1989, tomó parte en 119 carreras, ganando 115 de ellas, además su polivalencia lo llevó a ser el único corredor que logró descender de, 1:44.00, en 800 metros, 3:30.00, en 1500 metros y 13:00.00, en 5000 metros; con 1:43.86 (Colonia, 21 de agosto de 1988), 3:29.46 (Berlín, 23 de agosto de 1985) y 12:58.39 (Roma, 22 de julio de 1987).

Eddy Nápoles Cardoso – Cuba (Especial para Atletismo Peruano)

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