Salto de longitud; igualdades y diferencias

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Eddy Nápoles Cardoso – Cuba (Especial para Atletismo Peruano).-Hoy les comentaré sobre algunos detalles de la prueba de salto de longitud, tanto lo acontecido en las competiciones masculinas, como, en las femeninas. La prueba, como tal se desarrolla al aire libre y en recintos cubiertos, en este aspecto radica una de sus principales diferencias, pues las competencias realizadas en estadios techados, no van a sufrir la adversidad del aire, a favor o en contra. Otro contraste puede estar dado, por la base que sustenta la carrilera de toma de impulso y, aunque en ambos casos, la superficie es sintética, en los estadios techados, en ocasiones, este cimiento no es todo lo firme, como para ofrecer la misma estabilidad, que en las pruebas desarrolladas al aire libre.

Por último, está el hecho, de que la temporada al aire libre es más extensa, que el bajo techo, por lo tanto, existe un mayor número de competencias y saltadores participantes, agregándose a esto, que la mayoría de los recintos techados se ubican en Europa, Estados Unidos y Canadá, lo cual limita la utilización de estos, en cierta medida, al resto de los países.

Teniendo en cuenta estas posibles diferencias, hoy abordaré detalles de lo realizado por los principales saltadores de longitud en el mundo. Comencemos por el récord mundial, al aire libre es de 8.95 metros, mientras que el logrado en pista cubierta, cede en 16 centímetros (8.79), además, que pertenecen a diferentes saltadores; el primero a Mike Powell y el segundo, a Carl Lewis.

Analizando los atletas que han logrado saltos superiores a los 8.50 metros, se observa que, salvo el finado español Yago Lamela (8.56 por 8.53), los restantes (unos 23) obtuvieron sus mejores brincos al aire libre, dinámica que es menos constante, para los que se sitúan, entre 8.49 y 8.35 metros. En este acápite destaca el alemán Sebastian Bayer, con diferencia de 24 centímetros, por sus 8.71 en sala y 8.49 al aire libre.

Entre los que lograron saltos superiores a los 8.50, el atleta que mejor proporción obtuvo, entre una superficie y otra, fue Carl Lewis, con apenas ocho centímetros de diferencia, por sus 8.87 al aire libre y los 8.79 en recintos techados, mientras que el cubano Iván Pedroso, le escolta con nueve centímetros, merced a sus 8.71 al aire libre y 8.62 en sala.

En la muestra analizada, la mayor diferencia obtenida es de 60 centímetros y estuvo a cargo del estadounidense Bob Beamon, quien antes de realizar la hazaña de los 8.90, en los Juegos Olímpicos de México, había saltado 8.30, en sala, el 15 de marzo de ese propio año 1968. Su paisano Mike Powell, quien le arrebató el récord mundial en 1991, le escolta, con 51 centímetros, producto de los 8.95 logrados en Tokio y los 8.44 obtenidos posteriormente, bajo techo, en Budapest, en 1993.

Con resultados idénticos se encuentra, actualmente, otro estadounidense, Marquis Dendy, con marca de 8.42 metros, realizada al aire libre, en Eugene, el 3 de julio de 2016 y bajo techo, en Birmingham, el 2 de marzo de 2018.

En el apartado femenino, iniciamos con el récord mundial, que tiene bastante similitud al masculino (16 centímetros), pues hay una diferencia de 15 centímetros, entre los 7.52 de la rusa Galina Chistyakova y los 7.37 de la alemana Heike Drechsler.

Ahora, valorando las atletas que han logrado saltos sobre los 7.00 metros, al aire libre y los 6.90, en salas techadas, existe casi, total uniformidad, expresando los mejores rendimientos en la primera estadía, solo la serbia Ivana Spanovic, muestra un resultado diferente, con 7.24, en sala y 7.10, al aire libre.

La rumana Anisoara Cusmir (7.43 y 6.94) y la rusa Tatyana Kotova (7.42 y 6.94) muestran los mayores contrastes, entre un resultado y otro, con 49 y 48 centímetros, respectivamente, mientras que, la eslovaca Eva Murková (7.01 y 6.99), presenta la menor divergencia (dos centímetros). Otras atletas que lograron bastantes aproximaciones, entre los resultados obtenidos, en ambos recintos fueron, la ucraniana Larisa Berezhnaya (7.24 y 7.20); la rusa Darya Klishina (7.05 y 7.01) y la estadounidense Janay Deloach (7.03 y 6.99), todas con cuatro centímetros de diferencia.

Continuará…

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