Atletas Olímpicos: Silvester: cuatro veces olímpico, a pesar de lo tardío

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La presente entrega de los Atletas Olímpicos (52), incluye al húngaro Várszegi, olímpico, antes y después de la guerra; el griego Georgantas, dos veces medallista; los estadounidenses Gordien y Silvester, el primero, con varios récords mundiales, pero sin gloria olímpica y el segundo, con cuatro aventuras olímpicas. Aparece el soviético Tsibulenko, cuarto, tercero y titular; el húngaro Kulcsar, con tres premios olímpicos; la alemana Radke, ganadora del primer título en los 800 metros; la cubana Pentón, primera finalista de su país en 400 metros, cierra el peruano Tolla, también presente en el atletismo olímpico.

Várszegi; octavo antes y medallista después de la guerra

El húngaro József Várszegi supo sortear un prolongado conflicto bélico para continuar su carrera atlética. Várszegi había estado presente en la cita olímpica de Berlín 1936, ubicándose octavo en el lanzamiento de la jabalina (65.30), mientras que en el europeo de Viena 1936, logró bronce, pero la Segunda Guerra Mundial puso freno a dos Juegos Olímpicos, entonces Vérszegi reapareció en Londres 1948, conquistando medalla de bronce (67.03). Su mejor lanzamiento fue de 72.78 (1938).

Georgantas; tirando piedra, no vale

El griego Nikólaos Georgantas (27 de febrero de 1880) tuvo dos aventuras olímpicas, la primera en San Luis 1904, premiada con el tercer puesto en lanzamiento del disco (37.68) y la segunda en Londres1908, donde compitió en la prueba de disco griego, siendo sexto (33.20). Georgantas tomo parte en unos Juegos Intercalados, celebrados en Atenas, en 1906, ganando la medalla de oro en una prueba denominada, tiro de piedra.

Gordien; no valen aspiraciones, hay que ganar

El estadounidense Fortune Gordien (1922), a pesar de iniciar el camino olímpico a los 26 años, eslabonó una extensa carrera deportiva, donde se incluyen cuatro récords mundiales en el lanzamiento del disco, pero nunca conquisto la gloria olímpica. Gordien debutó con bronce en Londres 1948; cuatro años más tarde arribó a Helsinki con el récord mundial en su poder (56.97), aunque había sido segundo en los Triales de Los Ángeles (Sim Iness), en la capital finesa, Gordien tuvo que ver cómo le adelantaban, además, el italiano Adolfo Consolini (53.78) y su otro paisano James Dillon (53.28), terminando cuarto (52.66). Una tercera oportunidad olímpica aconteció en Melbourne 1956 (34 años), a donde también llagaba con el tope mundial en sus archivos (59.28), además había vencido en el selectivo estadounidense (Al Oerter y Des Koch), pero en Melbourne “explotó” Oerter, iniciando la ruta de sus cuatro títulos, teniendo Gordien que conformarse con el segundo puesto (54.81). A los 38 años, Fortune participó en los Triales de Stanford (1960), buscando un cuarto boleto olímpico, pero terminó lejos de los puestos de vanguardia, fue séptimo (53.36).

Tsibulenko; escalando al podio olímpico

El entonces soviético Viktor Tsibulenko, lanzador de jabalina, fue escalando posiciones durante sus tres participaciones olímpicas. Tsibulenko (71.72) debutó con el cuarto puesto en Helsinki 1952, cuatro años más tarde, en Melbourne, conquistó medalla de bronce (79.50), pero el título olímpico lo ganó en Roma 1960, con envío de 84.64. Transcurrido dos años, Tsibulenko logró plata en el europeo de Belgrado. Su mejor lanzamiento fue de 84.64 metros (1960).

Kulcsar: mejoró, pero no llegó

El húngaro Gergely Kulcsar conquistó tres premios olímpicos, participando en tres diferentes aventuras olímpicas. Kulcsar nacido en Nagyhalász (1934), se especializó en el lanzamiento de jabalina, su debut se produjo en Roma 1960, con bronce (Tsibulenko y Krüger) y envío de 78.57. En Tokio 1964, mejoró hasta los 82.32, pero el finés Pauli Nevala lo superó en 34 centímetros (82.66). Por último, en México 1968, continuó mejorando (87.06), pero Janis Lusis (90.10) y Jorma Kinnunen (88.58), lo devolvieron al premio inicial, bronce. Además, en sus archivos descansan dos medallas de bronce a nivel europeo, Estocolmo 1958 y Budapest 1966.

Radke: debut y despedida

La alemana Lina Radke fue una de las primeras campeonas en la historia olímpica. Lina, nacida Karolie Batschauer, en Karlsruhe (18 de octubre de 1903), tomó el apellido de su entrenador, Georg Radke, con quien contrajo matrimonio. Por esos años (década de 1920), la práctica del atletismo femenino era escasa, incluso, Pierre de Coubertin, fundador y presidente del COI hasta 1925, se oponía a que las mujeres participaran en pruebas de atletismo, pero al abandonar Coubertin el liderazgo del deporte mundial, en Ámsterdam 1928, las damas tuvieron su primera incursión olímpica, donde Lina Radke conquistó el título en los 800 metros. Los desmayos que se produjeron, entre las mujeres al finalizar la carrera, más opiniones de detractores, condujeron a la suspensión de esta prueba hasta 1960. Radke llegó a correr los 800 metros en, 2:16.8 (1928).

Silvester: cuatro veces olímpico, a pesar de lo tardío

El estadounidense Jay Silvester encadenó una extensa trayectoria atlética, que lo llevaron a disputar cuatro Juegos Olímpicos. Silvester (1937), debutó olímpicamente a los 27 años, en Tokio 1964, antes, había tratado de asistir a Roma 1960, pero fue cuarto en los Triales de Stanford (55.22); en la capital nipona quedó fuera del podio, cuarto (59.09); en México 1968 corrió peor suerte, al ser quinto (61.78), pero en Münich 1972, en una porfía entre veteranos, solo fue superado por el checo Ludvik Danek; con 39 años, camino a Montreal 1976, encontró fuerzas para terminar tercero en el selectivo de Eugene (64.74), pero en la cita canadiense fue relegado al octavo puesto (61.98). En 1980, se alistó en los Triales de Eugene, rumbo a Moscú 1980, cita que su país boicoteó, quedando octavo (59.72). Silvester poseyó en cinco oportunidades el récord mundial del lanzamiento del disco (60.56, 60.72, 66.54, 68.07 y 68.40).

Pentón: única finalista cubana en 400 metros

La corredora Aurelia Pentón es, hasta el momento, la única atleta cubana finalista olímpica en los 400 metros. Pentón (Jatibonico, 13 de febrero de 1941), antes de practicar el atletismo, fue empleada doméstica y alfabetizadora, más tarde siendo estudiante de la Escuela Tecnológica Julián Grimau, es cuando comienza sus actividades atléticas, las que la llevan a participar en las citas regionales de San Juan 1966 y Winnipeg 1967. Su consagración acontece durante los Juegos Olímpicos de México 1968, cuando se ubica quinta en los 400 metros; Yeya como era conocida, debuta ganando el heat dos (52.86), ronda uno; más tarde, logra el cuarto puesto en la semifinal uno, accediendo a la final; en esta fase cedió ante la francesa Besson, las británicas Board y Simpson (4) y la soviética Pechenkina (3). Münich 1972 representaron sus segundos y últimos, Juegos Olímpicos, allí realizó tres carreras, ronda uno (53.25), cuartos de final (52.02) y semifinal (52.15), quedando quinta y eliminada, igual posición obtuvo en la semifinal del relevo 4×400 (Asunción Acosta, Marcela Chibás y Beatriz Castillo). En sus archivos descansan, una medalla de bronce en la Universiada de Turín 1970; dos plateadas en los Juegos Panamericanos (4×400), Cali 1971 y San Juan 1979; dos bronceadas a ese mismo nivel (4×400 y 800 metros), México 1975 San Juan 1979 y cuatro títulos en Juegos Centrocaribes.

Tolla; olímpico en Tokio

El peruano Gerardo di Tolla, también tiene su historia olímpica, escrita en Tokio 1964. Tolla Barraza (31 de marzo de 1943), era corredor de 100 y 200 metros, pruebas en las que se presentó en la capital japonesa, en ambas, no logró clasificar a la segunda fase, realizando 10.9 (7h3) y 22.1 (7h1). Su trayectoria atlética se complementa con, dos presencias a nivel panamericano, Chicago 1959 y Sao Paulo 1963, con sus mejores rendimientos en la cita brasileña, cuarto en 200 y quinto en 100 metros; dos bolivarianos, Barranquilla 1961, quinto (100 metros y Quito 1965, tercero (100 metros); Tolla tuvo participación en el segundo Campeonato Iberoamericano, Madrid 1962, siendo semifinalista en 100 y 200 metros.

Eddy Nápoles Cardoso – Cuba (Especial para Atletismo Peruano)

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