“Cohetes” sobre el asfalto y en “Delorean” por la pista

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Por: Miguel Olmea (España).- El atletismo echa el cierre a la temporada más larga que se recuerda y también a una de las más convulsas. Empezando por el propio formato de este deporte, que la Federación Internacional (ahora World Athletics, antes IAAF) se empeña en transformar buscando la audiencia perdida; siguiendo por el dopaje, que vuelve a dejar en la nevera a Rusia otros cuatro años, los mismos que estará lejos de los focos Alberto Salazar; y terminando con el debate tecnológico en torno a unas zapatillas que han revolucionado los rankings de las carreras en ruta. Sin dejar de lado a la pista, de nuevo al alza con exhibiciones de otra época.

-La nueva Diamond no agrada a nadie

Bajo el patrocinio de Wanda, World Athletics anunció un nuevo formato para la Diamond League. Cada mitin durará 90 minutos en vez de 120 y se han excluido algunas disciplinas de la competición. La Diamond 2020 no verá el ‘show’ de Noah Lyles en 200 metros ni los intentos de récord mundial de Yulimar Rojas en triple salto y Daniel Stahl en lanzamiento de martillo. Del fondo, ni rastro: 5.000, 10.000 y 3.000 obstáculos quedan olvidados en pos de los 3.000 lisos, que ni siquiera son olímpicos.

-Sin Rusia ni Oregon Project

Las continuas irregularidades en la Agencia Antidopaje Rusa mantendrán al gigante exsoviético lejos del atletismo otros cuatro años. Además, la Agencia Antidopaje Estadounidense dio caza a Alberto Salazar, el entrenador del Oregon Project. La Usada encontró pruebas de que «administraba métodos prohibidos» y «manipulaba o intentaba manipular controles», por lo que le sancionó con cuatro años. Nike cerró el Oregon Project, aunque algunos de sus atletas como Hassan, Klosterhalfen, Brazier y Kejelcha triunfaron en el Mundial bajo sospecha.

-Nike ‘vuela’ a golpe de zapatilla

La empresa norteamericana tampoco escapa de la polémica en su material. Y es que desde que lanzase las zapatillas Vaporfly 4% en 2017 casi ningún rival puede hacer sombra a sus atletas en el asfalto. En 2019 Geoffrey Kamworor y Joshua Cheptegei batieron sendos récords mundiales de medio maratón (58:01) y 10 kilómetros (26:38) calzando ese modelo, la versión anterior a las AlphaFly con las que Eliud Kipchoge completó un maratón en menos de dos horas (1:59:40) el 12 de octubre en Viena. La competencia ya trabaja en zapatillas similares, con placa de fibra de carbono; aunque todo apunta a que ese no es el único secreto de Nike, que también se adjudicó las plusmarcas femeninas de maratón (Brigid Kosgei, 2:14:04) y 15 kilómetros (Letesenbet Gidey, 44:19).

-Abajo el telón de acero

Paralelamente a la revolución del atletismo en ruta, la pista ha recuperado un nivel que parecía cosa del pasado, cuando la Guerra Fría se trasladaba al deporte con marcas casi imposibles. En Doha se vivió uno de los mejores 400 de la historia, con Salwa Eid Naser venciendo en 48.14 segundos, la tercera mejor de siempre, y Shaunae Miller-Uibo ‘conformándose’ con una plata de 48.37. Además, Malaika Mihambo llegó hasta 7.30 metros en salto de longitud y Yulimar Rojas amenazó seriamente el récord de triple salto de Inessa Kravets (15.41 metros por 15.50).

-Dos récords en dos meses

La estadounidense Delilah Muhammad fue la única atleta de pista que batió un récord mundial en 2019. Lo hizo por primera vez a finales de julio, en los ‘trials’, al correr los 400 metros vallas en 52.20 segundos. Poco más de dos meses después ganó su primer oro mundial a los 29 años, revalidando su plusmarca con 52.16 segundos por delante de Sydney McLaughlin, la futura estrella del atletismo, que hizo 52.23.

-Kevin Young y Randy Barnes, amenazados

Los 400 vallas y el lanzamiento de peso masculinos vivieron un año histórico. Por primera vez tres vallistas de menos de 47 segundos coincidieron en una carrera que ganó Karsten Warholm, que se había quedado en Zúrich a catorce centésimas del récord de Kevin Young en 1992 (46.92 por 46.78). Rai Benjamin fue plata y Aderrahman Samba, bronce. Más reñido estuvo el peso en Doha, con Joe Kovacs, Tomas Walsh y Ryan Crouser en un centímetro. Los 22.91 metros de Kovacs le colocan a 21 centímetros del récord de Randy Barnes, de 1990.

-Sin Bolt, hay esperanza

En el primer Mundial sin Usain Bolt la velocidad no defraudó a nadie. Estados Unidos ha recogido el testigo de Jamaica y monopoliza el sector con un duelo de época: el introvertido y polémico Christian Coleman contra el ‘showman’ y polifacético Noah Lyles. Evitaron enfrentarse en Doha y aunque su relación está rota compartieron equipo en el relevo, así que entre ambos se repartieron los oros: 100 metros para Coleman, 200 para Lyles y 4×100 para los dos.

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